Nos trasladamos al siglo XIX para admirar una arquitectura sobresaliente italiana del Palacio San José, en el monte de Entre Ríos. La entrada principal son dos torres mirador y un jardín con múltiples especies exóticas y nativas que representan la fachada.

La entrada es por la Capilla y llegamos puntuales para la visita guiada, que vale la pena hacerla, para no perderse la historia que cuentan las habitaciones y los salones de esta estancia museo, el guía que nos hace entrar en personaje de huéspedes y  con muy buena predisposición hace que puedas sentir la historia en vivo y en directo.  Se decía que el General Urquiza y su esposa Dolores Costa eran excelentes anfitriones, los salones comedores y de juego ameritaban realizar  grandes banquetes. Lo más lindo es el lago artificial rodeado de un parque con glorietas para descansar y contemplar aquella vida de época, donde a lo lejos se pueden apreciar vestigios de  un antiguo mirador, en el lago había  un barco a vapor llamado San Cipriano, para recrear el carnaval de Venecia. A su vez la Estancia funcionaba como un lugar de reuniones políticas, Urquiza vivió aquí junto con su familia los últimos 20 años de su vida, hasta  el día de su trágica muerte.